En cumplimiento del anuncio del presidente Rodrigo Paz, desde este martes comenzó la distribución de gasolina con aditivos estabilizantes y antioxidantes en todo el país, una medida destinada a mejorar la calidad del combustible, limpiar inyectores y proteger los motores de futuros daños. Sin embargo, especialistas en mecánica automotriz advierten que estos aditivos, aunque beneficiosos, no resolverán los problemas ya existentes en los motorizados afectados por la gasolina contaminada que circuló en semanas anteriores.
Durante una visita a un taller mecánico de alta especialidad, ingenieros expertos explicaron que el aditivo incorporado por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) es un elevador de octanaje y antioxidante que puede reducir la creación de carbonilla, pero no evitará que los motores que ya presentan daños —como válvulas carbonizadas y pistones obstruidos— requieran reparaciones profundas. Los mecánicos trabajan actualmente en la limpieza y reconstrucción de decenas de motores afectados, mientras la población espera resultados concretos del nuevo combustible.
Los técnicos recomendaron a los conductores mantenerse atentos al comportamiento de sus vehículos con la nueva gasolina aditivada y realizar mantenimientos preventivos para evitar acumulación de residuos. La medida gubernamental busca blindar la soberanía energética y garantizar combustible de calidad, pero los especialistas insisten en que se requiere una solución estructural que incluya controles rigurosos en toda la cadena de distribución.