Domingo 28 de Noviembre 2021

Elecciones presidenciales en Honduras

La campaña ha estado marcada por una violencia política que alcanzó “niveles inquietantes”, como denunció Naciones Unidas.
Durante el último año se registraron al menos una treintena de asesinatos por motivaciones políticas, que fueron acompañados de acusaciones de corrupción y narcotráfico entre algunos candidatos que salpican incluso al actual presidente, Juan Orlando Hernández.
El candidato de la primera formación es el alcalde de Tegucigalpa, Nasry Asfura, quien ha empleado su campaña en tratar de mostrar distancia del actual presidente, Juan Orlando Hernández, señalado en cortes de Estados Unidos por presuntos vínculos con narcotráfico y quien no opta a la reelección.

Estas son tres de las cosas que están en juego en estas elecciones, cuyo ganador deberá volver a colocar entre sus prioridades algunos de los principales problemas del país como la pobreza, el desempleo, la violencia y la migración.

1.- Un posible regreso de la izquierda tras el golpe de 2009
Frente a la continuidad del PN, que gobierna desde hace once años, una victoria de Libre supondría el regreso de la izquierda al país.
Xiomara Castro pregona un “socialismo democrático” y propone despenalizar el aborto, reducir las comisiones que cobran los bancos a los receptores de remesas, crear una comisión internacional contra la corrupción con apoyo de la ONU y la derogación de una serie de leyes adoptadas en los últimos años.
En 2020, el Producto Interno Bruto (PIB) del segundo país más poblado de Centroamérica cayó un 9% por los efectos de la pandemia y de dos potentes huracanes que golpearon la zona.
Quien triunfe el domingo recibirá un país con más de US$15.000 millones en deuda pública, que representa un 57% del PIB.
En el año fiscal 2021, que terminó en septiembre, los hondureños representaron casi la mitad de los 701.049 centroamericanos detenidos en la frontera suroeste de Estados Unidos, según cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de ese país.
El dinero que envían los migrantes hondureños -que residen mayormente en Estados Unidos- representa el 22% del PIB del país centroamericano, uno de los porcentajes más altos de la región.
En lo social, el posible regreso de la izquierda podría suponer la llegada de políticas más progresistas, pero esto podría chocar contra las creencias conservadoras de buena parte de la sociedad hondureña.
El PN organizó una marcha “contra la llegada del comunismo y el aborto”, que en Honduras está prohibido en todos los casos.
Tras su salida por el golpe de Estado en 2009, muchos se preguntan cuál será el papel real del expresidente Zelaya, actualmente coordinador de Libre, si el partido llegara a la presidencia.

2. La relación con EE.UU. y China
A Honduras le unen lazos indisolubles con Washington como intereses migratorios (es el principal destino de los hondureños), de lucha contra el narcotráfico (buena parte de la droga que entra a EE.UU.
El gobierno de Taiwán, por su parte, ya respondió al anuncio de Castro: “Las promesas de Pekín son vistosas, pero falsas”, dijo un vocero de su Ministerio de Asuntos Exteriores.
Estados Unidos, su mayor socio comercial, está condicionando una ayuda de US$4.000 millones para Honduras y otros países centroamericanos a la lucha contra la corrupción, uno de los grandes problemas del país.

3. Autoridades clave como la Corte Suprema de Justicia
Aunque la mayoría de atención se centra sobre quién será el nuevo presidente, en estas elecciones se elegirán también a los 298 alcaldes del país, los diputados del Parlamento Centroamericano y, especialmente importante, los miembros del Congreso Nacional.
Cómo quede formada la Cámara será trascendental, ya que los nuevos diputados tendrán el poder de elegir a autoridades clave en el cumplimiento de la ley y la lucha anticorrupción en el país.
Ese mismo año, los diputados elegirán también a los nuevos magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para el período 2023-2030.

¿Y qué pasará con Juan Orlando Hernández?
“Todas esas menciones podrían presagiar que, tras dejar el cargo y perder su inmunidad, pueda haber las condiciones para que se le abra una investigación directa… Aunque todo está por verse”, dice Breda.
Más recientemente, en el país fue muy comentado que, a pocas semanas de estas elecciones, Hernández decidiera viajar a territorios aliados como Taiwán y Nicaragua.
“A Honduras lo califican como un narcoestado por esta mafia que nos gobierna”, dijo Castro en un mitin para alertar del riesgo de una continuidad del PN.
El equipo de Asfura, por su parte, utilizó como lema “¡Papi es diferente!” en un aparente intento de marcar distancia con la oposición pero también con el propio Hernández, a quien no se le vio en ningún acto de campaña del PN y para quien el apoyo por parte de su propio partido no está nada claro tras su salida de Casa Presidencial.

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