Adrián, un adolescente de 13 años, se debate entre la vida y la muerte en un hospital de Cochabamba tras sufrir una hemorragia cerebral causada por una malformación arteriovenosa.
Todo comenzó el 8 de marzo con un fuerte dolor de cabeza que derivó en convulsiones y pérdida del conocimiento, desde entonces no ha despertado.
Los médicos diagnosticaron que requiere una cirugía urgente cuyo costo supera los 85.000 bolivianos, incluyendo recuperación.
Su madre, Gabriela Carballo, vive en alquiler y no cuenta con los recursos expresó: “Ni trabajando años voy a poder conseguir este dinero”. Por lo que, la familia solicita la solidaridad de la población para salvar la vida de Adrián.