Óscar Reynolds, representante del Transporte Pesado Sindicalizado, denunció que los transportistas continúan enfrentando largas filas para abastecerse de combustible y aseguró que, en algunos casos, deben esperar entre dos y tres días para cargar gasolina o diésel.
Según indicó, la situación persiste en distintos departamentos del país, pese a que los bloqueos de carreteras fueron levantados hace varios días.
Reynolds sostuvo que las filas se mantienen tanto en surtidores de gasolina como de diésel, generando congestionamiento vehicular y afectando la circulación en diferentes ciudades.
El dirigente señaló que la falta de combustible perjudica directamente al transporte pesado, sector encargado de trasladar la producción nacional y productos de la canasta familiar entre los distintos departamentos.
Advierten daños por presunta baja calidad del combustible
Durante la entrevista con Red Bolivisión, Reynolds también expresó preocupación por la calidad del combustible importado que llega desde países vecinos. Afirmó que algunos transportistas reportaron daños en inyectores, bombas y otros componentes de los motores, cuyas reparaciones pueden costar entre Bs 10.000 y Bs 15.000.
Piden soluciones al abastecimiento
Respecto al decreto que amplía por seis meses el congelamiento del precio de los combustibles, Reynolds manifestó que la medida no resolverá la problemática mientras persistan las dificultades para acceder al carburante.
Asimismo, sostuvo que el arancel cero para la importación de repuestos no representa un beneficio directo para el sector y pidió al Gobierno instalar mesas de diálogo con los transportistas para analizar mecanismos que mitiguen el impacto económico de la crisis de abastecimiento.




