San Ignacio de Velasco enfrenta un escenario marcado por hechos de violencia y la presencia de organizaciones vinculadas al narcotráfico.
En la segunda parte de este informe especial conocemos cómo, según los testimonios y datos recogidos para el reportaje, adolescentes mujeres son captadas a través de sus propios círculos de amistad. Las invitaciones a fiestas, regalos y viajes en avionetas formarían parte de los mecanismos utilizados para acercarlas.
Uno de los casos registrados corresponde a una adolescente de 15 años, quien habría recibido Bs 5.000 por mantener relaciones sexuales. Por tratarse de una menor de edad, el hecho puede constituir un delito y requiere una investigación especializada.
El reportaje también aborda el último operativo realizado en la zona, donde siete personas fueron detenidas y son investigadas por su presunta vinculación con hechos violentos, entre ellos el asesinato de cinco personas. Las autoridades señalan además posibles vínculos con el Comando Vermelho, extremo que deberá ser establecido por las investigaciones correspondientes.
Otro de los puntos centrales es la ruta San Ignacio de Velasco–San Matías, un corredor estratégico en la frontera. El informe recoge cuestionamientos sobre la capacidad de control en este trayecto y señala la presencia de puestos militares, pero también la existencia de sectores donde se denuncia falta de controles migratorios y aduaneros.
Mientras las organizaciones criminales disputan territorio, una población trabajadora continúa desarrollando actividades agrícolas y ganaderas, sectores que han registrado crecimiento en los últimos años.
La senadora Judith García, presidenta de la Comisión de Seguridad del Estado, Fuerzas Armadas y Policía Boliviana, analiza esta situación y plantea una pregunta central: ¿por qué San Ignacio de Velasco se convirtió en un territorio de interés para las organizaciones criminales?




