Mientras más de un millón de litros de gasolina llegaron a la refinería de Palmasola por vía férrea para reforzar el abastecimiento, las largas filas por diésel continúan en distintas estaciones de servicio de Santa Cruz, donde transportistas aseguran esperar hasta tres días para poder cargar combustible.
YPFB informó que el suministro de diésel comenzará a normalizarse de manera progresiva gracias al ingreso de nuevos volúmenes por el puerto de Arica y al arribo constante de cisternas al país. Además, la estatal prevé incorporar en el futuro el transporte ferroviario también para este carburante.
Sin embargo, la realidad en los surtidores aún refleja la escasez. En una estación de servicio de la doble vía a La Guardia, camiones formaban filas de varias cuadras mientras los conductores manifestaban incertidumbre por la limitada cantidad de diésel disponible, que se agotaba pocas horas después de su llegada.
Los transportistas advirtieron que la falta de combustible continúa afectando al sector agrícola, al transporte de carga y al abastecimiento de productos, por lo que esperan que el ingreso de nuevos volúmenes permita reducir las filas en los próximos días, tal como anunció YPFB.



