Miércoles 22 de Septiembre 2021

La oscura verdad detrás del maquillaje de la Reina ‘Isabel I’

Durante el Renacimiento, la apariencia pálida, el cabello claro, los labios escarlata y los ojos brillantes se consideraban hermosos.

El pesado maquillaje blanco de la mujer llamada ‘la Reina Virgen’ era aplicada constantemente en la piel, pero a medida que pasaba el tiempo, esta rutina se volvió cada vez más importante para mantener su belleza y poder.

Elizabeth trabajó duro para mantener su piel blanca brillante, ella usó una mezcla conocida como ceruse veneciana para hacer esto. Esta peligrosa mezcla se hizo mezclando plomo con vinagre blanco y era extremadamente tóxica cuando se usaba durante largos períodos de tiempo.

Un dermatólogo en el museo : Isabel I Tudor (y IV): un maquillaje peligroso

En 1562, a la edad de 29 años la reina Isabel sufrió lo que se creía que era una fiebre violenta. Los médicos ordenaron que permaneciera en su cama en Hampton Court Palace, pero pronto quedó claro que su enfermedad era más que una simple fiebre: tenía la temida viruela.

Lo que comenzó como una enfermedad dio lugar a una erupción que se desarrolló en pequeñas ampollas o pústulas que se partían antes de secarse y formar una costra que dejaba cicatrices en el rostro de la monarca.

Muchas mujeres en ese momento dejaban una combinación como esta en la cara durante días antes de lavarla. Incluso la propia Elizabeth estaba cubierta con una capa de maquillaje de una pulgada de espesor cuando falleció.

Fuente: estoyaldia.com

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