Martes 14 de Marzo 2017

En el pueblo creían que era un simple carpintero pero ahora saben la sangrienta historia que oculta

Una investigación periodística dio con el paradero de uno de los hombres más buscados por sus crímenes de guerra.

Era la bestia de Chlaniów, Polonia. Durante décadas se ocultó en Estados Unidos, buscó un hogar y tuvo familia. Ahora, tras una larga peripecia periodística y judicial, su identidad ha sido confirmada, cuenta el periódico

El País. Se trata de Michael Karkoc, un anciano carpintero de 98 años, que vive en Minneapolis, Estados Unidos y que fue uno de los más sangrientos comandantes de la Legión de Autodefensa Ucrania, que pertenecía a las SS.

La fiscalía polaca está "100 por ciento" segura de que es un oficial nazi y pedirá la extradición por los crímenes cometidos, tras ser investigado y encontrado por periodistas de Associated Press. Karkoc entró al Ejército alemán en el año 1941, ganó una Cruz de Hierro y pidió entrar a la Legión de Autodefensa Ucrania. Ahí es donde logró brillar y alcanzó el grado de comandante.

Michael Karkoc

El 23 de julio de 1944, ordenó una acción de represalia contra los pueblos polacos de Chlaniów y Wladyslawin, en la región de Lublin, precisando que había que matar a todos los habitantes. La compañía mató en total a 44 civiles, entre ellos varias mujeres. En 1949. Karkok pide entrar a Estados Unidos, alegando que no había hecho el servicio militar y que habría trabajado con su padre durante la guerra. En 1959 recibió la nacionalidad y echó raíces, formando una familia.

Karkoc

Medio siglo más tarde, tras ser descubierto, Michael Karkoc, podría enfrentar un juicio y una pena de cárcel perpetua.

Fotos: Wikipedia

pixelFireTracker(’36yNXcfDDr’).event(‘PageView’, {“author”:”jdelgado”,”origin_url”:”http://mediatique.io/2017/03/14/en-el-pueblo-creian-que-era-un-simple-carpintero-pero-ahora-saben-la-sangrienta-historia-que-oculta/”,”tags”:[“michael-karkoc”],”categories”:[“actualidad”],”post_type”:”post”,”post_created_at”:”2017-03-14T13:11:19+00:00″})

Cerrar