Dos jóvenes bolivianos que viajaron a Rusia atraídos por una oferta laboral con la promesa de recibir 16.000 dólares al momento de firmar un contrato y más de 2.000 dólares mensuales, fallecieron mientras participaban en el conflicto armado entre Rusia y Ucrania. Sus familias, de escasos recursos, ahora piden al Gobierno boliviano gestionar la repatriación de sus cuerpos.
Las víctimas fueron identificadas como José María Soleto Ayala e Iván Valdivia, ambos primos. Sus familiares instalaron un velorio simbólico luego de recibir la confirmación de sus fallecimientos.
La noticia llegó a través de redes sociales
Los familiares relataron que conocieron la muerte de José María mediante un mensaje enviado por Facebook.
"A mi cuñada le mandaron que mi hermano había fallecido, que un dron lo impactó y murió el 8 de junio", contó uno de sus familiares.
También señalaron que desconocen quién fue la persona que los contactó para viajar a Rusia.
"Sabemos que eran bolivianos quienes los reclutaban. Incluso un vecino nos contó que también lo buscaron para reclutar gente, pero él rechazó la propuesta", afirmaron.

Según la familia, ambos aceptaron viajar debido a las dificultades económicas que atravesaban.
Indicaron que José María buscaba reunir dinero para cubrir una cirugía que necesitaba uno de sus hijos, quien presenta una afección en los párpados.
Antes de perder contacto con su familia, logró enviar aproximadamente 20.000 bolivianos, recursos que fueron utilizados para mejorar la vivienda familiar.
El último audio antes de ir al frente de combate
Otro de los casos que ha salido a la luz es el de Mauricio Rivera, un boliviano que también habría sido reclutado para combatir en la guerra.
Uno de los últimos registros que conserva su familia es un audio enviado a su hermano antes de ser trasladado al frente de combate.
En el mensaje, Mauricio pidió que no se preocuparan por él y solicitó a su hermano transmitir tranquilidad a su madre, anticipando que sería enviado a la zona donde se desarrollaban los enfrentamientos.
Ese audio se ha convertido en uno de los últimos contactos que mantuvo con su familia y refleja la incertidumbre que enfrentaban varios bolivianos que viajaron a Rusia bajo ofertas laborales.
Piden la intervención del Gobierno
Mientras esperan respuestas oficiales, las familias permanecen en un velorio simbólico y solicitan que el Estado boliviano, a través de la Cancillería, gestione la repatriación de los cuerpos.
El caso también ha abierto interrogantes sobre las redes de reclutamiento que habrían captado a ciudadanos bolivianos con promesas de trabajo y elevados salarios para luego incorporarlos al conflicto armado.
Las investigaciones continúan para determinar cuántos bolivianos permanecen actualmente en Rusia y establecer quiénes estarían detrás de estas presuntas redes de reclutamiento.



