Lunes 22 de Mayo 2017

Costumbres y Tradiciones de los Turcos “el cosmos nació en el agua”

Según la mitología turca, el cosmos nació en el agua. Mejor dicho, es el umbral de la creación. El agua es la madre de todo

En la mayoría de las mitologías del mundo se cree que el agua es el umbral de la vida y que los primeros seres vivos nacieron en el agua. El hombre, los animales y las plantas adquieren la mayor parte de su energía vital del agua.
El agua aparece esparcida en las funciones de purificación, depuración, desprenderse de los pecados, nacimiento y resucitación en las diversas culturas y religiones. El simbolismo de agua tanto contiene la muerte como el nacimiento. El agua es femenina para muchas culturas. Eso se debe a sus funciones de creatividad y nacimiento. Debido a todo ello, el agua tiene especial importancia para la vida humana formando parte de nuestras vidas en creencias, rituales y sanciones.

Según la mitología turca, el cosmos nació en el agua. Mejor dicho, es el umbral de la creación. El agua es la madre de todo. Todos los seres fueron creados en el agua. Entonces, el agua es el umbral de la vida. Según la mitología arcaica de los turcos, el agua fue dotada de poder por parte del Creador. El agua es sagrada. Se creía que el agua tenía un espíritu, un amo. En diversas comunidades turcas se le denominaba: Padre de Agua, Madre, el Hada del Agua, etc.

El espíritu de agua que nació en Asia Central se encarneció también en Asia Menor. Son muy extendidos los cuentos y rituales sobre el agua y su alma en la geografía turca desde Asia hasta Anatolia. Los turcos siguieron conservando la cultura de agua aun después de convertirse al Islam. Hay algunas sanciones contra el ensuciamiento del agua. Como el agua era sagrada, no se le ensuciaba, ni se hacía falta de respeto. La creencia de no contaminar el agua continuó hasta el tiempo presente nutriéndose de los motivos islámicos. En algunas zonas anatolianas se encuentran varias leyendas sobre el “amo del agua”. Éstos son conocidos como los protectores del humano contra los desastres. Pero cuando se hacía falta de respeto al agua, los amos no tardan en castigar. Los amos de agua aparecieron delante de algunas personas o dañaron a otras, hasta atemorizándolas.

El culto del agua en Anatolia está más bien relacionado con sus aspectos terapéuticos. Las aguas subterráneas y superficiales en casi todas partes de Anatolia, son visitadas para que puedan curar algunas enfermedades físicas y psicológicas. Ej., se cree que el agua del Río Rojo es beneficiosa para los niños que duermen. En muchas partes de Anatolia se encuentran fuentes llamadas “içme”. Estos manantiales son curativas para el pueblo. Se cree que curan algunas enfermedades. Esta agua es buena para las enfermedades cutáneas, gastroenterologías y renales, además de las reumas. La gente cree que puede curarse en estos manantiales. Una parte de los manantiales son las termas. Hay que bañarse en ellas.

El agua es el índice de riqueza, remedio y vida. El efecto de las fuerzas malas se supera por medio del agua. Se cree que el agua protege al hombre del mal de ojo, de los duendes y demonio. Una costumbre es lavarse de la mujer y su bebé en los días 20º y 40º días del nacimiento. Es ritual se llama “sacar el cuarenta”. Se cree que una persona en delirio puede mejorarse mirando un río. A partir de los selyúcidas, los turcos empezaron a tratar las enfermedades mentales con el sonido del agua.

Quien sueñe con el agua, tendrá una vida rica. El agua limpia es la señal de la ganancia merecida. Si está turbia, la ganancia será sin esfuerzo. El agua pura es la bondad y la turbia es la maldad, según la interpretación coloquial de sueños.

Si una persona va de un viaje largo, se vierte agua en el suelo. Eso significa: “El que va, que se vaya como agua, que vuelva como agua”. En Anatolia la gente escribe sus peticiones en un papel y lo echan al agua creyendo que sus deseos se harán realidad rápidamente. Otras personas cuentan sus pesadillas al agua para desprenderse de las maldades del futuro. La lluvia de abril se acumula en los recipientes, porque se cree que es curativa. Escupir en el agua es uno de los pecados más grandes.

El agua es el símbolo de la purificación de las manchas espirituales. La ablución que se hace cinco veces al día en el Islam tiene función de limpieza y purificación. 

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